TIPOLOGIAS de DANZA en relación al CUERPO Y EL TEMPERAMENTO.

www.danzatemperamento.com CONTACTO: David León info@danzatemperamento.com

TEMPERAMENTOS MIXTOS

 La mayor parte de las personas tienen un temperamento mixto. Predomina en los tales un temperamento principal (el colérico p.e.), cuyas cualidades buenas y malas se atenúan o acentúan bajo el influjo de otro temperamento. Por lo general vale más tener un temperamento mixto que puro; pues la mezcla suaviza la estrecha y vigorosa índole del predominante. Para facilitar el conocimiento del propio temperamento bueno será tratar brevemente las mezclas siguientes: 

   1.  El temperamento colérico – sanguíneo

   En él la excitación es instantánea, como asimismo la reacción; la impresión, en cambio, no es tan duradera como en el temperamento netamente colérico. La soberbia de este se mezcla con vanidad, su ira y terquedad se templan y moderan, su corazón se ablanda. Resulta, por tanto, una mezcla muy feliz. 

   2.  El temperamento sanguíneo – colérico

   Se parece al colérico – sanguíneo; con la sola diferencia de que aquí los distintivos del sanguíneo pasan a primer plano y los del colérico al segundo. La excitación y la reacción se siguen inmediatamente y con vehemencia, mientras que la impresión no se pierde tan pronto como en el temperamento puramente sanguíneo, si bien no va tan a fondo como en el colérico puro. Los defectos del sanguíneo, como su ligereza, superficialidad, distracción y locuacidad, están mejorados por la seriedad y firmeza del temperamento colérico. 

   3.  El temperamento colérico – melancólico y el melancólico – colérico

   Aquí entran en unión dos temperamentos serios y apasionados: el orgullo, la terquedad y la ira del colérico con el carácter gruñón, rudo y taciturno del melancólico. El hombre provisto de semejante mezcla de temperamentos necesita mucho dominio sobre sí mismo, a fin de alcanzar la paz del alma y de no ser cargoso a los que viven y trabajan con él. 

   4.  El temperamento melancólico – sanguíneo

   Se caracteriza por una débil susceptibilidad de impresiones, por una reacción igualmente débil y una impresión no tan duradera como en el temperamento melancólico. El temperamento sanguíneo comunica al melancólico algo de su movilidad, alegría y serenidad. Los melancólicos con un colorido sanguíneo son aquellas buenas gentes y almas de Dios incapaces de ofender a nadie y siempre emocionadas; las cuales, por otra parte, pecan por falta de fuerza y energía. Parecido es el temperamento sanguíneo – melancólico; solo que en esta mezcla resalta más la superficialidad y la inconstancia del sanguíneo. 

   5.  El temperamento melancólico – flemático

   Hombres de tal índole se prestan mejor para la vida común que los puramente melancólicos. Les falta lo gruñón, hosco y cavilador del melancólico, lo cual se reemplaza por el sosiego y la insensibilidad del flemático. Estas personas no se escandalizan tan fácilmente, saben soportar insultos y en sus trabajos saben mantenerse tranquilas y constantes.

 

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Esta entrada fue publicada en 17 mayo, 2013 por en Uncategorized y etiquetada con , .
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